En una nueva edición de “Primera Instancia”, organizada por GNP_Canales, Rosario Ramos, abogada y asesora de la Subsecretaría de Previsión Social del Ministerio del Trabajo, abordó los principales hitos de la Ley N° 21.735, con especial foco en aquellos que tendrán efectos prácticos para empleadores durante los próximos años.
El aumento de las cotizaciones es probablemente el cambio más conocido de la Reforma Previsional. Pero no es el único que las empresas deberán tener en el radar. La expositora explicó que uno de los cambios relevantes está en la cobranza de las cotizaciones previsionales adeudadas. Hasta ahora, un mismo empleador podía enfrentar distintas demandas por sus deudas previsionales, iniciadas separadamente por cada AFP. La reforma creó el Sistema Único de Cobranza de Cotizaciones (SUCC) para cambiar esa lógica y av
anzar hacia una cobranza centralizada.
El sistema comenzó a operar con la cobranza prejudicial conjunta en junio de 2026 y tendrá un nuevo hito en febrero de 2027: las AFP y el Seguro Social Previsional podrán actuar conjuntamente en la cobranza judicial. En términos simples, las deudas previsionales de un mismo empleador podrán concentrarse en una sola demanda, en lugar de múltiples juicios paralelos impulsados por distintas AFP.
También cambió la forma de calcular los intereses de determinadas cotizaciones previsionales adeudadas.El sistema anterior tenía una lógica especialmente sancionatoria. A la deuda reajustada se aplicaba un interés penal calculado sobre una tasa de mercado, incrementada en un 50%. Con la reforma, el cálculo cambia de enfoque desde este sistema sancionatorio hacia uno con un enfoque más compensatorio. Para las cotizaciones comprendidas en el nuevo régimen, además de incentivar el pago oportuno, el sistema busca compensar la rentabilidad que el trabajador dejó de percibir mientras sus cotizaciones no estuvieron invertidas en su cuenta.
A ello se suma el aumento gradual de las cotizaciones de cargo del empleador, que continuará avanzando año a año hasta 2033. Parte de esos recursos irá a las cuentas individuales de los trabajadores y otra parte financiará el nuevo Seguro Social Previsional.
Durante la exposición también se revisaron los beneficios incorporados por la reforma, como la Compensación por Expectativas de Vida de la Mujer, el Beneficio por Años Cotizados y la Cotización con Rentabilidad Protegida, además de cambios que vienen para la administración de los ahorros, como los fondos generacionales y la licitación de parte del stock de afiliados.
La Reforma Previsional se implementará gradualmente, pero varios de sus cambios ya están operando y otros comenzarán a hacerlo durante 2027. La abogada destacó que “para las empresas, el desafío no será sólo presupuestar una mayor cotización, sino también conocer las nuevas reglas de cumplimiento y cobranza previsional”.






